Verborrea
Una tragicomedia salvaje escrita y dirigida por Pablo Remón, con un reparto de lujo formado por Javier Cámara, Israel Elejalde, Marta Nieto y Emilio Tomé
Estructurada como una vieja cinta de cassette, con su cara A y su cara B, la obra cuenta el auge y caída de un grupo punk de finales de los 80 y principios de los 90: Verborrea.
A través de distintos monólogos y voces cruzadas, recorremos la vida de dos hermanos: hijos de un funcionario franquista, ambos viven su infancia en los estertores de la dictadura, en un poblado construido en pleno Valle de los Caídos, para los empleados de Patrimonio.
En la cara A, el hermano mayor, Kike, el mánager del grupo, cuenta la infancia de su hermano Segis, el cantante: cómo un chaval rebelde y asalvajado se rebela contra su padre y toda la estructura de poder que le rodea. El punk, la anarquía y el nihilismo como tabla de salvación de una realidad gris.
En la cara B, los miembros del grupo cuentan el auge y caída de Verborrea, y del cantante, ahora convertido en Segismundo Tóxico: una figura mítica, amado y odiado a partes iguales, sobre el que todos proyectan sus deseos, sueños y frustraciones. Todo son recuerdos, versiones ––a veces complementarias, a veces contradictorias––, un relato oral que se asemeja a un documental musical, durante el cual conocemos las vidas de este grupo de descastados y proscritos, en los márgenes de la sociedad.
Con una narración episódica, con ecos de novela picaresca, Verborrea es una tragicomedia salvaje ––llena de mugre y suciedad, pero también de poesía–– sobre la herencia y nuestra necesidad de levantar y derribar mitos, de un lado o de otro.