Gershwin in blue - Larios Pop del Soho
El joven pianista Marcos Castilla acompañará a la orquesta interpretando la pieza Rhapsody in Blue, bajo la dirección de Arturo Díez Boscovich
Teatro del Soho CaixaBank se complace en recibir la maravillosa partitura de George Gershwin, sin duda, el compositor más legendario de la música norteamericana.
Fue un revolucionario por conjugar formas sinfónicas con elementos de la música jazz y popular. Su música conectó con la sociedad norteamericana de los llamados “felices años veinte” del siglo pasado, convirtiéndose en un icono musical de su tiempo.
En el último concierto de la temporada, el maestro Arturo Díez Boscovich junto a la orquesta Larios Pop del Soho, interpretará algunos de los clásicos más sonados del compositor como la obertura de Un americano en París o Rhapsody in Blue, una partitura sugerente que nos transportará hacia la ciudad de Nueva York y del jazz. El programa incluirá algunos fragmentos de su única ópera Porgy and Bess, una de sus obras más aclamadas, que contiene el famoso número musical Summertime.
Como ya es tradición en los conciertos de la orquesta, la presentación estará acompañada de elementos tanto visuales como de narrativa teatral que marcan un factor diferencial con conciertos más tradicionales.
La orquesta estará acompañada por el solista Marcos Castilla. El joven pianista malagueño que, actualmente continúa sus estudios en la prestigiosa universidad Bard College Conservatory of Music en Nueva York, actuará de nuevo en el Teatro del Soho CaixaBank.
Hay compositores de los que se puede hablar durante horas. Y hay otros de los
que, en realidad, sólo se puede hablar desde la emoción.
George Gershwin pertenece a estos últimos.
Podría contar su historia: la del hijo de inmigrantes nacido en Brooklyn, el joven
pianista que empezó tocando canciones populares en Tin Pan Alley y terminó
convirtiéndose en uno de los grandes creadores de la música americana.
Podría recordar también la admiración que despertó entre compositores
europeos como Maurice Ravel o Igor Stravinsky.
Pero, cuando pienso en Gershwin, lo primero que me viene a la mente es un
sonido.
Un sonido que nace en la calle y que, sin pedir permiso, entra en la sala de
conciertos. El jazz, el blues, el pulso de Nueva York y los ecos del Mississippi
abriéndose paso dentro del sonido más perfecto que el ser humano ha creado:
la orquesta sinfónica.
En Rhapsody in Blue, aquel célebre deslizamiento inicial del clarinete parecía
anunciar un nuevo lenguaje. En An American in Paris, la ciudad misma se
convierte en música. Y en Porgy and Bess, su obra más ambiciosa, Gershwin
reunió ópera, jazz y tradición afroamericana en una partitura de extraordinaria
riqueza.
Todo esto fue creado por un compositor que murió demasiado pronto. Gershwin
falleció en 1937, con apenas treinta y ocho años, dejando sin embargo una
obra inmensa: páginas sinfónicas, musicales de Broadway y una montaña de
canciones que forman parte de la memoria musical del siglo XX.
Por eso ha sido para mí un motivo de profunda alegría haber podido programar
y llevar a efecto un concierto dedicado a su música en el Teatro del Soho
CaixaBank de Málaga.
La interpretación de Rhapsody in Blue cuenta de nuevo con el joven pianista
malagueño Marcos Castilla. Con tan solo diecisiete años, Castilla se perfila ya
como una de las esperanzas más sólidas de la nueva generación de intérpretes
españoles, un músico de gran sensibilidad y sorprendente madurez artística.
Todo ello junto a una orquesta joven y llena de energía, dirigida con precisión y
sensibilidad por el maestro Arturo Díez Boscovich, que ha sabido encontrar ese
delicado equilibrio entre la libertad del jazz y la arquitectura de la tradición
sinfónica.
Quizá ahí resida el verdadero secreto de Gershwin:
no elegir entre la calle y el teatro, entre lo popular y lo clásico, sino permitir que
todos esos mundos convivan. Y cuando eso ocurre, la música —como la
ciudad que la vio nacer— empieza a respirar con una vida propia.
- Antonio Banderas